Hace un tiempo tengo la idea de hacer una película con Manuela, ella tiene mucha creatividad y le gustan las artes. Lo bueno es que estoy convencido de que cuando deseas algo con fuerza, el universo entero conspira para que se cumplan felizmente.
Hoy he asistido a una sustentación de tesis donde se muestra la realización de un cortometraje por parte de niños y niñas de 5 a 12 años y la verdad quedé muy conmovido, no solo por la calidad narrativa y estética de aquellos infantes sino también por la emoción y alegría que demostraban en su quehacer.
Mientras miraba la metodología aplicada, pensaba en Manuela, en lo mucho que se divertiría haciendo una película y esta sustentación me brindó muchas ideas para poner en práctica. Ahora sé que sí se puede mientras yo logre adaptarme a sus ritmos de trabajo y sus necesidades.
Así que le mostré el cortometraje a Manuela y le fascinó tanto que lo quiso mirar dos veces. Pero mi emoción fue mayor cuando le propuse que hiciéramos la película y dijo que si. Le pedí que dibujáramos unos personajes y ella eligió a Mickey y Minnie -es una fanática fiel- y comenzó a dibujarlos, pero no de memoria, sacó sus muñequitos, el uno de tela y la otra de plástico (es una botella de shampoo) y comenzó a fijarse en los detalles. Como ven en la foto, están los botones del pantalón, el moño, los lunares del vestido, las zapatillas y las rayas de los guantes; pero sobre todo fíjese usted que están cogidos de la mano.
Así las cosas solo queda suspirar, tomar fotos, sentirse orgulloso y recordar el comercial: "Saber que tu hija dibuja mejor que tú cuando tenías su edad... no tiene precio".